En esta vida hay que tomar decisiones: elegir si subir por la escalera o el ascensor, si comprar un refresco o agua, si escuchar una canción u otra y, ¿sabes qué? Hay decisiones que no tomé en su día y de las cuales me arrepiento pero, no puedo volver al pasado así que ¿de qué me vale estar triste? No fui valiente en su momento y no sabes bien cuanto me arrepiento…pero bueno, quizás esa fue mi decisión, no decidirme, ¿irónico? Quizás tu decides, yo ya lo decidí y hoy me he vuelto a dar cuenta: no te he olvidado pero he aprendido a sobrevivir sin ti, he dejado a un lado todos esos cuentos, he dejado de construir castillos en el aire, en definitiva, he aprendido a vivir, a ser feliz a estar en una nube y no tener miedo a mojarme. Recuerdo tu voz, tu sonrisa, tus labios y mi corazón se encoge ¡lo qué daría ahora mismo por cerrar los ojos y tenerte a mi lado! Pero no, no va a pasar y sinceramente no se si realmente quiero, eres una sombra del pasado y hoy me apetece broncearme así que, si me permites, me estas tapando el sol, ¡gracias!
Gracias por ser quien fuiste y hacer quien soy hoy. Espero que nuestros caminos se crucen algún día y puedas comprobar que ese tonto adolescente resultó ser el antídoto a todos tus males eso si, recuerda que no voy a detenerme así que si quieres verme, corre, toma un atajo o coge un taxi, date prisa porque mi corazón late y aún mis latidos te pertenecen pero quizás mañana cambien de parecer. Te quiero.

0 comentarios:
Publicar un comentario